El gobierno británico impuso sanciones el lunes a decenas de personas y organizaciones vinculadas a campañas de desinformación a favor de Rusia y al traslado forzoso de niños ucranianos. Estas medidas buscan exponer las acciones de Rusia que socavan la democracia y afectan a los menores en Ucrania, centrándose en la deportación forzada y el adoctrinamiento.
Entre los 85 individuos y entidades sancionados, se encuentran 49 personas que laboran para la agencia Social Design Agency (SDA), quienes actúan como redactores, traductores y creadores de vídeos que difunden propaganda del Kremlin en redes sociales, según el comunicado del Ministerio británico de Exteriores. Además, una treintena de individuos están implicados en la deportación forzada y la militarización de niños ucranianos.
Apoyo financiero para la identificación de niños
El Foreign Office también anunció una asignación de 1,2 millones de libras (aproximadamente 1,4 millones de euros) para ayudar a identificar a los niños ucranianos y facilitar su regreso a casa. Esta iniciativa es parte de un esfuerzo más amplio para contrarrestar las acciones de Rusia en la región.
La Social Design Agency fue identificada en 2022 como un actor clave en la operación de influencia conocida como Doppelgänger, que se dedica a crear sitios web falsos que imitan medios europeos para difundir artículos prorrusos y antioccidentales. Según el ministerio británico, la SDA recibió financiamiento del Kremlin para llevar a cabo operaciones de injerencia que buscan socavar la democracia y debilitar el apoyo a Ucrania.
Desde el inicio del conflicto, más de 3.300 organizaciones e individuos vinculados a Rusia han sido sancionados por el Reino Unido. Estas sanciones reflejan el compromiso del gobierno británico de enfrentar la desinformación y proteger a los niños afectados por el conflicto.

