La reforma de la Seguridad Social en la República Dominicana busca garantizar pensiones dignas y un acceso adecuado a servicios de salud para la población. Esta modificación de la ley 87-01 representa una oportunidad para corregir injusticias estructurales en el sistema actual, que ha mostrado ser incapaz de cumplir con su objetivo de mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. La iniciativa se enmarca en los derechos fundamentales establecidos en la Constitución, que asegura la protección social y la salud.
La ley actual presenta limitaciones, ya que su enfoque excluyente afecta a los trabajadores en la economía informal, que representan un 57% de la población. Además, el gasto del Estado en salud es insuficiente, con solo un 1.9% del PIB en 2024, lo que requiere una reingeniería del sistema para priorizar la protección social. La Organización Internacional del Trabajo establece estándares mínimos que deben ser adoptados para garantizar una cobertura integral en salud y pensiones.
Fortalezas y debilidades del sistema
El sistema de seguridad social ha logrado una cobertura de casi 10.4 millones de personas, lo que representa un 98% de la población dominicana. Sin embargo, el patrimonio administrado por el sistema de pensiones supera los RD$1.6 billones, lo que indica un potencial considerable que aún no se traduce en pensiones dignas para los afiliados. La ley busca ofrecer protección integral, pero enfrenta retos significativos en su implementación.
Entre las debilidades se destaca el bajo monto de las pensiones, que según la resolución núm. 01-2023, es de RD$14,161 para pensiones ordinarias y RD$13,852 para sobrevivencia. Esto se agrava por el hecho de que el sistema favorece las ganancias de las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), que obtienen comisiones significativas de las rentabilidades de las inversiones. Además, los requisitos de cotización son exigentes, lo que limita el acceso a una pensión digna.
Propuestas para mejorar el sistema
Se sugiere aumentar el nivel de aporte de los afiliados al sistema de pensiones, así como limitar las comisiones de las AFP. También se propone implementar juntas técnicas independientes para asegurar decisiones de inversión más transparentes y evitar la concentración excesiva en deuda pública. Además, es fundamental crear regímenes simplificados de cotización para facilitar la inclusión de trabajadores informales.
El derecho a la seguridad social es esencial para garantizar la dignidad humana y prevenir la pobreza. Sin embargo, el sistema actual enfrenta barreras significativas en el acceso a servicios de salud de calidad, lo que requiere una atención urgente para asegurar que todos los dominicanos puedan beneficiarse de una protección social efectiva. La reforma es una oportunidad clave para transformar el sistema y promover una mayor equidad social.
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