Expertos han identificado que la transmisión del hantavirus a humanos está relacionada únicamente con ciertas especies de roedores silvestres, según los protocolos de vigilancia epidemiológica actuales. En América del Norte, el ratón ciervo (Peromyscus maniculatus) y el ratón de pies blancos (Peromyscus leucopus) son los principales reservorios del virus.
En América del Sur y el Cono Sur, el ratón colilargo (Oligoryzomys longicaudatus) actúa como el vector principal. Otras especies transmisoras en áreas continentales incluyen la rata arrocera (Oryzomys palustris) y la rata algodonera (Sigmodon hispidus).
Las autoridades de salud pública han aclarado que los roedores domésticos comunes, como la rata de alcantarilla (Rattus norvegicus) y el ratón de casa (Mus musculus), no son portadores de las cepas que causan el síndrome pulmonar por hantavirus. Esta distinción es crucial para entender la dinámica de la enfermedad.
La región del Caribe insular se mantiene libre de la enfermedad, gracias a la ausencia de las especies silvestres mencionadas en su ecosistema. Esto ha permitido que las autoridades de salud pública mantengan un enfoque preventivo en la vigilancia epidemiológica.
A nivel regional, se están llevando a cabo monitoreos en áreas de almacenamiento de granos y en zonas rurales. Se recomienda la ventilación de espacios cerrados y el control de poblaciones de roedores como medidas para mitigar los riesgos de otras enfermedades infectocontagiosas.
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