Andrés Marranzini, director ejecutivo del proyecto turístico Punta Bergantín en Puerto Plata, anunció que el primer hotel del complejo, Meliá Bergantín Beach, podría comenzar operaciones en la temporada alta de 2028, junto con un campo de golf y su casa club. La inversión para estas obras asciende a 175 millones de dólares en su primera etapa.
El proyecto tiene como objetivo incorporar aproximadamente 2,000 habitaciones hoteleras, lo que podría atraer a unos 400,000 turistas adicionales a Puerto Plata. Marranzini explicó que Punta Bergantín opera bajo un esquema fiduciario que combina recursos públicos y privados.
El avance del proyecto sigue el cronograma establecido, y actualmente se trabaja en las infraestructuras necesarias para iniciar la construcción de los desarrollos hoteleros y residenciales. «El primer hotel, el Meliá, tengo la esperanza de que en verano del 2028 esté en formato de soft opening», afirmó en el programa Su Mundo.
El campo de golf es considerado uno de los principales atractivos del complejo y deberá estar listo antes de la apertura de los hoteles. Desde un punto de vista comercial, Marranzini destacó que es más conveniente iniciar las operaciones hoteleras al comienzo de la temporada alta.
Hasta la fecha, se han invertido alrededor de 56 millones de dólares en Punta Bergantín, y la primera etapa contempla recursos por aproximadamente 175 millones de dólares a lo largo de seis años. Parte de esta inversión se ha destinado a la preparación de terrenos y la construcción de infraestructuras básicas.
La infraestructura provisional para los procesos constructivos ya ha sido completada, incluyendo seis kilómetros de redes de agua y una extensión similar de instalaciones eléctricas, así como vías internas para facilitar el traslado de equipos y materiales.
Los proyectos hoteleros cuentan con las autorizaciones ambientales y municipales necesarias, aunque algunos trámites técnicos ante el Ministerio de Vivienda, Hábitat y Edificaciones (MIVHED) aún están en fase final para iniciar las cimentaciones.
La Tenedora Reservas realizó una operación cercana a 78 millones de dólares para adquirir terrenos al Banco Central, que fueron aportados al fideicomiso encargado del desarrollo. Este modelo permite que el fideicomiso prepare la infraestructura y organice el territorio, mientras que los hoteles son desarrollados por inversionistas privados.
El hotel Meliá, impulsado por capital privado vinculado al Grupo Meliá y a las familias Carrer, Rainieri y Brugal, es un ejemplo de esta colaboración. Marranzini enfatizó que la estrategia no solo busca aumentar la cantidad de habitaciones, sino también elevar la calidad de la oferta y mejorar las tarifas del destino.

