La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, firmó este viernes una resolución que solicita formalmente al presidente de EE. UU., Donald Trump, y al Congreso la admisión de la isla como estado de la Unión. Esta medida busca que Puerto Rico sea tratado en igualdad de condiciones con los demás estados, en un momento que González califica como el de la descolonización.
González destacó que con esta firma se cumple el compromiso de su gobierno de priorizar la estadidad, reflejando la voluntad del pueblo puertorriqueño expresada en varios referendos no vinculantes. La gobernadora enfatizó que la Resolución Conjunta de la Cámara 391 representa un enfoque diferente a intentos anteriores, al convertir la solicitud de admisión en una petición oficial del Gobierno de Puerto Rico.
La gobernadora también mencionó que este es el mismo mecanismo utilizado por otros estados para su incorporación a EE. UU. «Este es momento de definirnos. El momento de la descolonización ya llegó», afirmó González, quien estuvo acompañada de legisladores y representantes de la sociedad civil durante la firma de la resolución.
González subrayó que los puertorriqueños han contribuido al desarrollo de la nación estadounidense y han cumplido con sus responsabilidades como ciudadanos. «Corresponde ahora al Congreso atender esa voluntad y ejercer su autoridad constitucional para admitir a Puerto Rico como estado de la Unión», agregó.
El cambio de estatus es un tema central en la política de Puerto Rico, donde se han realizado esfuerzos previos para que el Congreso aprobara un referéndum vinculante que permitiera a los puertorriqueños decidir su futuro. Sin embargo, esos proyectos no prosperaron y abarcaban diversas opciones, incluyendo la estadidad, soberanía en libre asociación e independencia.
En la actualidad, la solicitud de admisión como estado se presenta como una opción única y directa, sin las alternativas que se habían considerado anteriormente. Mientras tanto, el presidente Trump no ha hecho comentarios sobre la situación de Puerto Rico, aunque ha mostrado interés en integrar a EE. UU. a otros territorios como Canadá y Groenlandia.

