Puer to Rico enfrenta una crisis hídrica severa debido a una intensa sequía que afecta a su población de 3.18 millones de habitantes. La situación ha llevado al Gobierno a declarar el estado de emergencia y activar la Guardia Nacional, mientras se implementan racionamientos de agua en sectores de siete municipios.
Desde el 31 de julio, más de 500,000 personas, que corresponden a aproximadamente 183,000 abonados residenciales y comerciales, sufren cortes alternos de agua de 48 horas en áreas abastecidas por el embalse Carraízo. Los municipios afectados incluyen San Juan, Trujillo Alto, Carolina, Canóvanas, Loíza, Gurabo y Juncos.
La crisis tiene un impacto significativo en una isla donde el 26 % de la población tiene 65 años o más, un grupo particularmente vulnerable a la falta de suministro. Camiones cisterna están priorizando el abastecimiento a hospitales y centros de cuidado prolongado.
La gobernadora Jenniffer González Colón ha declarado: «Tenemos una emergencia por sequía», mientras la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) enfrenta la falta de lluvia y problemas de infraestructura que complican la situación.
Julio fue el mes más seco en San Juan en 128 años, con solo 0.54 pulgadas de lluvia registradas en la estación del aeropuerto Luis Muñoz Marín. La sequía también ha impactado severamente la agricultura en el sur, donde hay zonas clasificadas bajo sequía extrema.
A pesar de algunas lluvias recientes, la crisis persiste. Este lunes, 13 de los 19 embalses monitoreados por la AAA mostraron niveles en descenso, y el embalse La Plata se acerca a niveles críticos que podrían resultar en nuevos racionamientos.
En el embalse Carraízo, la sequía ha dejado al descubierto amplias franjas de terreno. La AAA planea retirar 500,000 yardas cúbicas o más de sedimentos para recuperar capacidad de almacenamiento antes de que lleguen nuevas lluvias.

