El empresario Odanis Antonio Grullón, propietario de El Navío Bar & Seafood, denunció este martes que el operativo realizado por el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales para desalojar su establecimiento en la zona costera de Pedernales violó una sentencia judicial que suspendía dicho desalojo, el cual había sido ordenado mediante la Resolución No. 009-2026.
Grullón admitió que su negocio se encuentra dentro de la franja protegida de 60 metros a partir de la pleamar, pero aseguró que su instalación fue autorizada por el propio Ministerio bajo excepciones contempladas en la legislación ambiental. “Es cierto que yo estoy en la franja de los 60 metros, porque la ley establece que no se puede construir dentro de los 60 metros salvo excepciones”, manifestó.
El empresario afirmó que posee varias autorizaciones emitidas por la institución, incluyendo la Autorización No. VCMYM-511-2021, otorgada el 14 de mayo de 2021, tras inspecciones técnicas realizadas por funcionarios ambientales. También mencionó haber recibido autorizaciones posteriores para ampliaciones y reparaciones dentro de su proyecto turístico.
Grullón explicó que la Ordenanza Civil No. 250-2026-SCIV-00026, emitida el 25 de marzo de 2026 por el Tribunal de Primera Instancia del Distrito Judicial de Pedernales, ordenaba la suspensión del desalojo hasta que el Tribunal Superior Administrativo (TSA) conociera el recurso contencioso administrativo interpuesto contra la resolución de Medio Ambiente.
El empresario negó haber recibido notificación previa sobre el operativo y afirmó que los miembros del Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa) sí fueron notificados con la decisión judicial que impedía el desalojo. “Ellos sí fueron notificados con la sentencia de que no podían desalojar”, indicó.
Grullón aseguró que el operativo se llevó a cabo alrededor de las seis de la mañana, lo que le impidió retirar sus pertenencias. “Ellos llegaron a las seis de la mañana. Acabó conmigo, acabó con todo, porque ellos me desbarataron todo y me robaron las sillas, las mesas”, declaró.
El propietario de El Navío Bar & Seafood rechazó que su negocio haya sido una ocupación ilegal, argumentando que operó “de manera pública, transparente y bajo supervisión de las autoridades” durante cinco años. “Yo siempre he estado abierto a que me reubiquen, nunca voy a ser un obstáculo para ningún plan de desarrollo”, afirmó.
Grullón también destacó que existen otros proyectos en la zona con situaciones similares, pero se siente afectado de manera desigual frente a grandes inversionistas. “Sí hay proyectos en esa zona en construcción, pero son de grandes empresarios. Yo soy el hijo de la maestra de Pedernales”, sostuvo.
El empresario reiteró que hay un proceso legal abierto y que no existe ninguna sentencia que ordene el desalojo de su restaurante. “Lo único que exigimos es respeto a la ley, igualdad de trato y seguridad jurídica para los emprendedores dominicanos”, concluyó.
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