La Policía Nacional realizó más de diez millones de verificaciones entre enero y septiembre de este año, lo que resultó en la detección de 2,719 prófugos de la justicia. De estas verificaciones, dos millones fueron a personas y 8.4 millones a vehículos, según los registros de la institución.
Este proceso se apoya en diversas herramientas tecnológicas que permiten a los agentes identificar fugitivos y investigar delitos. Entre estas herramientas se encuentran la plataforma de gestión y control delictiva (Tadeo), el sistema de identificación ciudadana y depuración biométrica (DEBI), y el Reconocimiento de Placas en Movimiento (RPM), que identifica matrículas de vehículos en circulación.
El vocero policial, Diego Pesqueira, informó que estas tecnologías han permitido la captura de más de 100 personas buscadas por la justicia desde la implementación del sistema. Un caso destacado fue el de José Rafael Díaz de los Santos, detenido en Villa Mella tras ser identificado por el sistema, quien además portaba un arma de fuego.
Actualmente, hay 10 unidades del RPM instaladas en puntos estratégicos del país, principalmente en autopistas y sectores del Gran Santo Domingo. La Policía planea incorporar otras 50 unidades para expandir esta red a un total de 60 dispositivos.
En septiembre, se depuraron 212,380 personas y 953,425 vehículos, lo que permitió detectar 352 prófugos y 1,255 vehículos robados. Este mes fue el segundo con más prófugos identificados, después de julio, que tuvo 366 detecciones.
El Distrito Nacional concentró la mayor cantidad de hallazgos, seguido por Santo Domingo Este y Santiago. En cuanto a detección por cada 100,000 verificaciones, La Altagracia lideró con 297.2, seguida de Santiago y Valverde.
La Policía también utiliza la red de videovigilancia del Sistema 911, que cuenta con 7,222 cámaras y proyecta alcanzar 9,000 antes de fin de año. Estas cámaras son cruciales para reconstruir delitos y seguir la pista de sospechosos, como ocurrió en el caso del ataque a Gustavo Adolfo III Mejía-Ricart Risk.
Además, se han implementado 10,000 cámaras corporales en agentes, que registran las actuaciones durante el patrullaje y pueden servir como evidencia. Técnicos de la Central de Radio monitorean estas imágenes en tiempo real.
Las investigaciones también se extienden al análisis de teléfonos celulares, lo que permite establecer conexiones entre números y personas. Este tipo de análisis fue parte de las pesquisas relacionadas con el ataque a Julián Oro Duro y la muerte de su esposa, Zeneida Castillo.

