Las primeras cargas policiales se registraron al final de las marchas estudiantiles en París, donde las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes en la emblemática plaza de la Bastilla. La movilización, que reunió a miles de jóvenes, se había desarrollado sin incidentes significativos hasta ese momento.
Según las autoridades y algunos medios, la situación se tornó violenta cuando ciertos manifestantes comenzaron a lanzar objetos contundentes contra los agentes, lo que llevó a la intervención policial. La Jefatura de Policía de París reportó «algunos lanzamientos de adoquines y disparos de morteros pirotécnicos» hacia las fuerzas del orden, aunque no se registraron heridos.
Detalles de la movilización
La Jefatura de Policía también indicó que, ante la concentración masiva en la plaza, se acordó con los organizadores que los efectivos acompañaran la salida de una columna hacia Nación a través de varias vías. Aún no hay cifras oficiales sobre arrestos o heridos en la plaza de la Bastilla, pero se han reportado incidentes en otras ciudades como Reims, donde un policía fue ingresado de urgencia tras ser impactado por un proyectil.
La movilización estudiantil, que comenzó en las afueras de París a mediados de septiembre, ha estado marcada por episodios de violencia, con acusaciones mutuas entre manifestantes y policías, así como daños materiales que ya ascienden a decenas de millones de euros. Desde el inicio de las protestas, al menos 6,600 personas han sido arrestadas, en su mayoría menores de edad, y alrededor de 700 policías y gendarmes, así como más de 200 manifestantes, han resultado heridos.
El aumento de la violencia ha llevado a que padres se unan a las manifestaciones, tanto para apoyar las demandas de los estudiantes como para proteger a sus hijos, especialmente tras casos de adolescentes gravemente heridos durante las intervenciones policiales. El Gobierno francés ha defendido a las fuerzas del orden, afirmando que han enfrentado situaciones de extrema violencia por parte de los manifestantes.

