Un policía de la región de Derbyshire, en el centro de Inglaterra, ha sido suspendido tras confirmarse que fabricó pruebas incriminatorias utilizando inteligencia artificial (IA) en varios casos, según informó su departamento. La fiscalía ha contactado a varios juzgados y abogados defensores que podrían haberse visto afectados por esta «contaminación» de pruebas, según el diario The Times.
La policía de Inglaterra y Gales implementó recientemente una herramienta de IA llamada PoliceAI, destinada a ayudar a los agentes en la redacción de informes que requieren aprobación humana. Esta herramienta busca facilitar tareas tediosas, como revisar extensas grabaciones de cámaras de videovigilancia durante las investigaciones.
No obstante, el jefe de la unidad, Alex Murray, admitió la semana pasada que se ha detectado un uso indebido de la IA para la elaboración de documentos que posteriormente son presentados al sistema judicial. En respuesta, ha instado a los agentes a evitar el uso de esta tecnología en esos casos específicos.
Las preocupaciones sobre la integridad de las pruebas han llevado a un escrutinio adicional sobre el uso de herramientas de IA en el ámbito policial. La situación ha generado un debate sobre la dependencia de la tecnología en procesos críticos de justicia.
El incidente resalta la necesidad de establecer protocolos claros sobre el uso de inteligencia artificial en la elaboración de pruebas y documentos legales. La policía se enfrenta ahora al desafío de restaurar la confianza en su sistema tras este escándalo.
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