La inauguración de la Planta Renacer en San Pedro de Macorís marca un hito en el reciclaje de plástico en República Dominicana.
Esta instalación tiene la capacidad de reciclar hasta cinco billones de botellas de plástico anuales, produciendo resina PET de grado alimenticio.
La planta es resultado de una alianza entre las empresas Diesco e Invema, con una inversión cercana a los 50 millones de dólares.
Desde su inicio de operaciones en junio de 2025, ha recolectado aproximadamente 15,000 toneladas de botellas plásticas en todo el país.
Gerge Gatlin, director general de Invema, destacó que la planta utiliza tecnología moderna para llevar el reciclaje a cada rincón del país.
Aseguró que las botellas recicladas pueden ser reutilizadas indefinidamente.
Impacto en el empleo y sostenibilidad
La planta genera empleo para cerca de 500 personas de manera directa y alrededor de 5,000 de forma indirecta.
Además, se ha convertido en una fuente de ingresos para recolectores y proveedores a nivel nacional.
Manuel Díez Cabral, CEO de Diesco, mencionó que la planta puede procesar más de 1.5 millones de botellas al día, lo que contribuirá a reducir en 36,000 toneladas las emisiones de CO2 anuales.
Esto posiciona a República Dominicana como un referente en sostenibilidad en la región.
El proyecto también busca reducir la dependencia de importaciones y abrir nuevas oportunidades de exportación.
Según Díez Cabral, esto no solo es una cuestión de sostenibilidad, sino una estrategia industrial que fortalece la economía local.
Proceso de reciclaje y futuro del proyecto
El proceso de reciclaje comienza con la recolección de botellas posconsumo, que son adquiridas a recolectores y centros de acopio.
Luego, las botellas son clasificadas y trituradas para separar sus componentes.
Después de la trituración, el material se somete a un lavado intensivo para eliminar impurezas.
Posteriormente, el PET limpio se extruye y se transforma en resina, apta para la fabricación de nuevos envases.
La planta también tiene planes para una segunda fase que incluirá el reciclaje de tapas y etiquetas, con el objetivo de aprovechar el 100% de las botellas PET.
Además, se prevé la creación de un museo interactivo para educar sobre el reciclaje.

