Las cárceles de la República Dominicana enfrentan un grave problema de hacinamiento, que complica aún más la situación carcelaria en el país. La mayoría de los internos son prisioneros preventivos, muchos de los cuales han superado el tiempo establecido para la resolución de sus casos sin recibir una sentencia.
Ante esta crisis, es fundamental que el Gobierno, el Poder Judicial y el Ministerio Público colaboren para implementar un plan que revise cada caso individualmente y busque soluciones efectivas.
- Liberar a los prisioneros que cumplan con los requisitos legales.
- Evaluar los procesos judiciales pendientes.
- Indultar a aquellos que sean elegibles para ello.
La implementación de estas medidas podría contribuir significativamente a mejorar las condiciones en las cárceles del país.
