Los pilotos de MotoGP han exigido garantías de seguridad por escrito para viajar a Catar a principios de noviembre, donde está programado el Gran Premio en el circuito de Lusail, según informó la web Motorsport.com. Esta prueba, que originalmente debía celebrarse en abril, fue pospuesta debido a la guerra en Oriente Medio que comenzó a finales de febrero.
El conflicto se intensificó cuando Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, lo que llevó a este último a responder con ataques en varios países del Golfo, obligando a los organizadores a reprogramar la carrera para el fin de semana del 6 al 8 de noviembre. Durante el Gran Premio de Australia, varios pilotos se reunieron para discutir la situación y la necesidad de solicitar garantías de seguridad a los organizadores.
Estas conversaciones se llevaron a cabo tras un intercambio de mensajes en su grupo de WhatsApp durante el Gran Premio de Indonesia hace dos semanas. La portavoz de MotoGP no respondió a las consultas de la AFP sobre este asunto en Australia.
A pesar de las preocupaciones, Catar sigue figurando en el calendario del Mundial de MotoGP, que incluye paradas en Malasia antes de finalizar la temporada en Portugal y España. Sin embargo, otras competiciones de motor han sido impactadas por el conflicto en Oriente Medio, generando incertidumbre sobre la realización del Rally Dakar, programado para enero en Arabia Saudita.
La Fórmula 1 también se ha visto afectada, al cancelar los Grandes Premios de Arabia Saudita y Baréin en abril. Aunque a principios de octubre se recuperó el Gran Premio de Baréin, este se trasladó al circuito de Sepang en Malasia.

