El exbaloncestista puertorriqueño Piculín Ortiz fue ingresado póstumamente en el Salón de la Fama del baloncesto español durante una ceremonia celebrada por la Federación Española de Baloncesto en La Línea de la Concepción, Cádiz, España. Este reconocimiento se otorgó ‘In Memoriam’ en honor a su destacada trayectoria.
Durante la gala, la presidenta de la FEB, Elisa Aguilar, destacó que Piculín «dejó una huella indeleble en el baloncesto español». Su viuda, Silvia Ríos, fue quien recogió el premio y expresó su agradecimiento en el escenario, señalando que su familia se siente honrada por el reconocimiento y agradeciendo a España por el mismo.
Ríos también describió como surrealista «recibir un premio que no es de uno», pero agradeció a la FEB y a los clubes donde jugó su esposo por las oportunidades brindadas.
El exjugador Alfonso Reyes, compañero de Piculín, lo recordó como una persona que «iluminaba cualquier sitio en el que estaba», y resaltó que siempre lo evoca con una sonrisa por ser «magnífico, mucho mejor fuera de la cancha que dentro de ella».
Asimismo, José Félix Díaz, director del Diario AS, compartió su emoción por el fallecimiento de Piculín y la respuesta de los equipos en los que jugó, indicando que tal reacción demuestra lo valioso que fue.
Piculín Ortiz nació en 1963 en Aibonito, Puerto Rico, y tuvo una destacada carrera en la liga ACB, jugando para equipos como CAI Zaragoza, Real Madrid, FC Barcelona —con el que ganó la Copa del Rey en 1991—, Festina Andorra y Unicaja. También jugó dos temporadas en la NBA con los Utah Jazz, participando en 63 partidos.
El expívot representó a Puerto Rico en cuatro Juegos Olímpicos: Seúl 1988, Barcelona 1992, Atlanta 1996 y Atenas 2004. En 2019, fue incluido en el Salón de la Fama de FIBA.
Piculín falleció el pasado 5 de mayo en San Juan a los 62 años. Además de su ingreso póstumo, la FEB incluyó en su ‘Hall of Fame’ a otros exjugadores y contribuyentes destacados del baloncesto español.

