El quarterback de los Indianapolis Colts, Philip Rivers, ha regresado a la NFL a los 44 años, y a pesar de acumular tres derrotas consecutivas, asegura que no se arrepiente de su decisión. Les dije que no me iba a arrepentir de volver y no me arrepiento. Han sido tres semanas fantásticas, afirmó Rivers este lunes.
Rivers, quien se retiró en enero de 2021 tras 17 años en la liga, fue llamado por los Colts el 8 de diciembre, coincidiendo con su cumpleaños. Su regreso se debió a las lesiones de los mariscales de campo Daniel Jones, Anthony Richardson y Riley Leonard.
El exjugador de los Chargers, ocho veces seleccionado al Pro Bowl, dejó su estatus como semifinalista para el Salón de la Fama para intentar llevar a los Colts a los playoffs, aunque no logró el objetivo. En sus tres partidos, completó el 63% de sus 92 intentos de pase, acumulando 544 yardas, cuatro touchdowns y tres intercepciones.
En su último encuentro, el domingo pasado contra los Jacksonville Jaguars, Rivers completó 17 de 30 pases para 147 yardas, un touchdown y una intercepción, además de ser capturado en dos ocasiones. Éste fue probablemente el peor partido que he jugado de los tres. Simplemente no pude encontrar la sincronización ni el ritmo, reconoció.
A pesar de que los Colts ya no tienen posibilidades de clasificar a playoffs, Rivers criticó la idea de que el próximo partido contra los Houston Texans no tiene importancia. Decir que un partido es sin importancia no está en mi ADN. Todo lo que hacemos importa, enfatizó.
Una vez finalizada la temporada, Rivers planea regresar a Fairhope, Alabama, para retomar su puesto como entrenador en el colegio St. Michael Catholic, actividad que desempeñaba antes de su regreso a la NFL.
Policía jubilado tras recibir donación de Kylian Mbappé en RD