El petróleo intermedio de Texas (WTI) alcanzó este jueves un precio de 91,49 dólares por barril, tras un aumento del 3,64%, debido a la creciente preocupación por los ataques de Irán a buques petroleros en el estrecho de Ormuz. Esta subida se produce en un contexto de tensión en el mercado, donde los inversores están atentos a la situación en la región.
Al cierre de la sesión, los contratos de futuros del WTI sumaron 3,21 dólares respecto al cierre anterior. La alarma en el mercado se encendió tras un informe del organismo británico de monitorización de comercio marítimo, UKMTO, que reportó que entre el 28 de septiembre y el 4 de octubre, se registraron diez ataques a buques cisterna en Ormuz, la cifra más alta de ataques semanales en lo que va del año, según la consultora Kpler.
Asimismo, un informe de CNBC indicó que durante la última semana, nueve buques fueron atacados en el estrecho de Ormuz y sus alrededores, lo que pone en riesgo la recuperación del flujo de crudo en esta vital ruta marítima. Este incremento en la violencia marítima ha generado inquietudes sobre la estabilidad del suministro de petróleo.
En medio de esta situación, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que no planea iniciar ataques contra Irán antes de las elecciones de medio término, programadas para el 3 de noviembre. Trump destacó que las conversaciones con Teherán están siendo «productivas».
Por su parte, el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, declaró que su país responderá a la última propuesta de Estados Unidos para poner fin a las hostilidades, y aseguró que los contactos entre ambas naciones continúan a través de intermediarios.

