El petróleo intermedio de Texas (WTI) aumentó un 3 % este jueves, cerrando en 97,97 dólares el barril, impulsado por una caída en las reservas de crudo de Estados Unidos y las tensiones por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Al finalizar la sesión, los contratos de futuros del crudo para entrega en noviembre crecieron en 2,88 dólares en comparación con el cierre anterior. La Administración de Información de Energía reportó una disminución de 8 millones de barriles en las reservas comerciales de EE.UU. la semana pasada, cifra que superó las expectativas del mercado.
Tensiones en el conflicto
Respecto a la guerra entre EE.UU. e Irán, se han elaborado nuevos planes de ataque por parte del ejército estadounidense, que incluyen el posible uso de la «madre de todas las bombas» contra la infraestructura energética y las instalaciones nucleares de Irán, según informó CNN.
Esta opción se activaría si el presidente de EE.UU., Donald Trump, decidiera reanudar las operaciones de combate, ya sea antes o después de las elecciones de mitad de mandato, según fuentes cercanas a los planes.
El uso de la GBU-43/B, conocida como MOAB, representaría una escalada significativa en el conflicto con Irán. Mientras tanto, la Guardia Revolucionaria iraní reportó que un portacontenedores se hundió tras colisionar con una mina naval en el estrecho de Ormuz, donde han ocurrido varios incidentes similares en las últimas semanas.
Las cotizaciones del crudo continúan afectadas por las tensiones en el estrecho de Ormuz, por donde transitaba aproximadamente el 20 % del petróleo consumido a nivel mundial antes del conflicto. Además, los ataques de los rebeldes hutíes de Yemen contra objetivos saudíes, incluyendo instalaciones de la petrolera Aramco en Dhahran, añaden presión al mercado.
Este jueves, la coalición militar liderada por Riad anunció la interceptación de un misil de crucero en la región de Medina, aunque los hutíes negaron haber lanzado ataques en esa jornada. Por otro lado, la recuperación parcial del suministro desde el golfo Pérsico y las proyecciones de una demanda más débil están limitando las presiones alcistas, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

