El petróleo de Texas cerró este viernes con un incremento del 2,08%, alcanzando los 104,12 dólares por barril, debido a las tensiones entre Estados Unidos e Irán tras recientes ataques en el estrecho de Ormuz. Los contratos de futuros del WTI para diciembre sumaron 2,12 dólares respecto al cierre anterior.
En el cómputo semanal, el crudo ha registrado un aumento del 0,37%, mientras que en el mes ha avanzado un 13,76%. Las fuerzas navales iraníes informaron que cinco petroleros quedaron inmovilizados al intentar transitar por rutas no autorizadas en el estrecho de Ormuz, con tres de ellos afectados por minas navales.
En las últimas tres semanas, Irán ha reportado al menos 25 incidentes con buques, de los cuales 19 involucraron choques con minas navales. Además, los rebeldes hutíes de Yemen anunciaron operaciones militares contra instalaciones petroleras de Arabia Saudí en respuesta a ataques atribuidos a Riad.
El portavoz de los hutíes, Yahya Sarea, afirmó que atacaron con misiles balísticos las refinerías de Ras Tanura y Rabigh, así como las instalaciones de la petrolera estatal saudí Aramco en Abqaiq.
Esta semana, el enfoque del mercado de crudo ha vuelto a ser Oriente Medio, donde los operadores esperan avances hacia la paz en el conflicto. Según The Wall Street Journal, el vicepresidente de EE.UU., JD Vance, se comunicó con el jefe del Consejo de Seguridad iraní, Mohsen Rezaei, para reanudar negociaciones.
Sin embargo, el presidente Donald Trump declaró que Vance solo ha propuesto a Irán asistencia para obtener suministros médicos. Además, los precios del petróleo han sido impulsados por la caída de las reservas comerciales de crudo, que disminuyeron por cuarta semana consecutiva en 1,9 millones de barriles, superando las expectativas del mercado.

