Los precios internacionales del petróleo comenzaron la semana a la baja este lunes, con el Brent cerca de los 100 dólares por barril y el crudo estadounidense WTI en torno a los 90 dólares, debido al aumento de las exportaciones de Oriente Medio y el acuerdo del G7 para liberar 100 millones de barriles de reservas de emergencia.
El barril de Brent para entrega en diciembre cerró en el mercado de futuros de Londres en 100.32 dólares, lo que representa un descenso del 1.89%. Por su parte, el crudo del mar del Norte, referencia en Europa, perdió 1.93 dólares respecto a los 102.25 dólares registrados al cierre del viernes, según datos de EFE.
En Estados Unidos, el petróleo intermedio de Texas (WTI) también inició la jornada en terreno negativo. A las 09:00 de la mañana de Nueva York, los contratos para noviembre retrocedían un 1.22%, situándose en torno a 90 dólares por barril.
La presión sobre las cotizaciones se produjo tras el acuerdo del G7, que el viernes decidió liberar de manera coordinada 100 millones de barriles de petróleo y diésel de sus reservas de emergencia durante los próximos cuatro meses, a través de la Agencia Internacional de la Energía (AIE).
El grupo también se comprometió a evitar restricciones a las exportaciones de energía, una decisión adoptada tras las presiones de Washington para aumentar la disponibilidad de combustibles y mitigar el impacto de las tensiones internacionales en los mercados energéticos.
Además, se ha observado una recuperación en las exportaciones de Oriente Medio. Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos han restablecido flujos habituales de crudo, aumentando la oferta disponible en un momento en que los mercados están atentos a posibles nuevas interrupciones por tensiones geopolíticas en la región.
Otro factor relevante es la evolución de los contactos entre Estados Unidos e Irán. Teherán informó que sigue estudiando los detalles de la última propuesta estadounidense, transmitida a través de Catar, y que ya comunicó sus consideraciones preliminares a los mediadores cataríes.
En el ámbito interno, el sector petrolero iraní experimentó cambios significativos. El ministro de Petróleo, Mohsen Paknejad, presentó su renuncia y Hamid Bovard fue designado como titular interino, según una comunicación de la agencia estatal iraní IRNA.
Por último, la OPEP+, alianza encabezada por Arabia Saudí y Rusia, decidió mantener sin cambios su oferta de petróleo para noviembre por segundo mes consecutivo, dejando al mercado a la expectativa de cómo la recuperación de los flujos de Oriente Medio y la liberación de reservas del G7 podrán contrarrestar los riesgos de nuevas interrupciones de suministro.

