El presidente colombiano, Gustavo Petro, defendió este viernes su propuesta de una asamblea constituyente para reformar la Constitución de 1991, con el objetivo de incluir reformas sociales que no han sido aprobadas por el Congreso y modificar el sistema político para combatir la corrupción. Durante un discurso en Medellín por el Primero de Mayo, Petro solicitó a los ciudadanos que respalden esta iniciativa con sus firmas.
Petro aclaró que no busca cambiar la Constitución en su totalidad, sino «agregarle dos capítulos». El primero se enfocaría en los actos legislativos que garanticen los derechos fundamentales del pueblo colombiano, tanto a nivel individual como colectivo. El segundo capítulo se centraría en reformar el sistema político para erradicar la corrupción en el país.
Entre las reformas que el presidente mencionó como prioritarias se encuentran la de salud, pensiones, agraria y minería. Estas reformas han enfrentado obstáculos en el Congreso, y Petro considera que son «dos capítulos más que le hacen falta a la Constitución». Su objetivo es lograr estas reformas antes de finalizar su mandato el próximo 7 de agosto.
El mandatario enfatizó que la aprobación de estas reformas es un mandato del pueblo y que la única forma de lograrlo es a través de una Asamblea Nacional Constituyente. Por ello, hizo un llamado a sus seguidores para que participen en la recolección de firmas necesarias para presentar esta iniciativa al Congreso.
Petro anunció que se están constituyendo comités en todo el país, con la esperanza de que se recojan 2.5 millones de firmas válidas. Este apoyo popular es fundamental para que el próximo Congreso, que se instalará el 20 de julio, convoque a una asamblea constituyente.
Desde el 15 de marzo de 2024, Petro ha promovido la idea de una constituyente como una solución a la falta de avance en sus reformas en el Congreso. Sin embargo, su propuesta ha sido rechazada por varios partidos y sectores que consideran que la Constitución actual es moderna y suficiente.
La oposición de derecha también ha manifestado su preocupación, argumentando que la verdadera intención de Petro es reinstaurar la reelección presidencial, eliminada en 2015, para poder aspirar nuevamente a la presidencia en 2030. A pesar de las críticas, un comité de aliados del Gobierno comenzó a recoger firmas desde febrero para respaldar la convocatoria a la constituyente.

