El presidente de Colombia, Gustavo Petro, exigió este sábado a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que informe sobre el paradero del activista Franklin Humberto “Beto” Coral, detenido el pasado martes en Arizona. Petro cuestionó el tratamiento dado al activista colombiano y pidió claridad sobre si realmente hay una colaboración en la lucha contra el narcotráfico.
El mandatario colombiano expresó que, si se confirma un trato injusto hacia Coral, el sacrificio de su padre, un capitán de la Policía de Colombia asesinado por narcotraficantes, habría sido en vano. Sus declaraciones han intensificado la tensión en torno al caso y han generado nuevas demandas de transparencia de diversos sectores políticos y sociales.
Contexto del caso
Franklin Humberto “Beto” Coral es un activista de izquierda que ha residido en Estados Unidos desde 2015. Su familia denunció que, desde su detención, se desconoce su ubicación exacta, lo que ha incrementado la preocupación sobre su situación legal y personal.
Los familiares de Coral afirmaron que él tenía una solicitud de asilo pendiente al momento de su arresto por las autoridades migratorias estadounidenses. Por ello, consideran crucial esclarecer las circunstancias que rodearon su detención.
Las declaraciones de Petro han colocado el caso en el centro de la agenda diplomática entre Bogotá y Washington. Organizaciones defensoras de derechos humanos y seguidores del activista han exigido garantías sobre su integridad física y acceso a asistencia legal.
La familia de Coral sigue solicitando información oficial sobre su paradero y las razones que motivaron su arresto, a la espera de una respuesta de las autoridades estadounidenses. La situación continúa generando preocupación tanto en Colombia como en Estados Unidos.

