La sede del Departamento de Guerra en Washington reabrió tras evacuar varios pisos por una falsa alarma relacionada con la calidad del aire, según informó un portavoz del Pentágono. El incidente ocurrió en la mañana y llevó a la adopción de medidas de seguridad preventivas y evaluaciones de riesgo.
El vocero Sean Parnell explicó que las pruebas realizadas confirmaron que no había ningún riesgo, permitiendo así la reanudación de las operaciones normales. Parnell agradeció a las unidades de emergencia por su rápida respuesta ante la situación.
El equipo de seguridad del Departamento de Guerra había detectado un problema de calidad del aire y anunció que se realizarían pruebas adicionales que podrían tomar entre una y dos horas. Durante este tiempo, se desplegaron equipos de respuesta para asistir a los ocupantes del edificio si era necesario.
Tras la alerta, varios pisos y corredores del complejo militar fueron evacuados y cerrados. Se reportó la presencia de agentes con máscaras antigás y trajes de protección química en el emblemático edificio.
Este incidente ocurre en un contexto de mayor seguridad en la capital estadounidense, que se prepara para las celebraciones del Día de la Bandera este fin de semana, coincidiendo con el cumpleaños 80 del presidente Donald Trump. Las medidas de seguridad se han reforzado en la Casa Blanca y otros edificios federales.
En marzo pasado, un fuerte olor a productos químicos en las cercanías del centro de control aéreo de la zona provocó la detención del tráfico aéreo en los tres aeropuertos que sirven a Washington, causando numerosos retrasos.

