El Pentágono ha implementado una nueva política que clasifica su oficina de prensa, limitando el acceso de los periodistas al requerir que estén acompañados para ingresar al edificio. Esta medida afecta la capacidad de los reporteros para interactuar con fuentes militares.
El portavoz interino del Pentágono, Joel Valdez, indicó que la Oficina de Prensa ha sido rediseñada como una «Instalación de Información Compartimentada Sensible», debido al manejo rutinario de «material clasificado». Como resultado, se prohibirá la entrada de periodistas al espacio.
Ocho organizaciones de medios, incluyendo The New York Times, The Washington Post, CNN, NBC y NPR, fueron obligadas a desalojar sus oficinas en el Pentágono, que justificó esta acción como necesaria para crear espacio para otros medios, en su mayoría conservadores.
Los periodistas que permanecieron en el edificio tuvieron que firmar una nueva política de medios restrictiva para mantener su acceso. Anteriormente, los reporteros podían moverse libremente por ciertos pasillos y establecer contacto con fuentes militares.
Medios estadounidenses como The New York Times y Fox News, así como agencias internacionales como AFP y Reuters, se negaron a firmar la nueva política, lo que resultó en la revocación de sus credenciales.
En marzo, un juez estadounidense dictaminó que algunos aspectos de esta política violaban la Constitución de Estados Unidos, en respuesta a una demanda presentada por The New York Times. Sin embargo, el Pentágono implementó restricciones más severas, cerrando el área de prensa conocida como el Pasillo de Corresponsales.
Ahora, todos los periodistas que accedan al edificio, incluidos aquellos que firmaron la nueva política, deberán estar acompañados. Esta situación representa un cambio significativo en la relación entre el Pentágono y los medios de comunicación.
AFP, como agencia de información mundial, continúa ofreciendo cobertura rápida y completa en medio de estas restricciones.
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