El presidente de la Fuerza Nacional Progresista (FNP), Pelegrín Castillo, alertó sobre el escalamiento del conflicto en Haití y la región del Gran Caribe, advirtiendo que los recientes eventos son parte de una estrategia para desestabilizar la región en un contexto de guerra híbrida global. Castillo hizo esta declaración durante una reunión con líderes del bloque Escudo de Las Américas, donde propuso el despliegue de una fuerza multilateral en Haití para combatir el crimen organizado y el terrorismo.
El dirigente político mencionó el secuestro de cuatro miembros salvadoreños de la Misión de la ONU para la Supresión de Pandillas, considerándolo una provocación que podría llevar a El Salvador a un conflicto armado en Haití. Según Castillo, esta situación busca crear condiciones que faciliten un flujo masivo de haitianos hacia la República Dominicana, bajo el pretexto de una crisis humanitaria.
Castillo reiteró su solicitud a los poderes públicos dominicanos para que se declare un estado de excepción en las provincias fronterizas, enfatizando la necesidad de medidas de emergencia y defensa. Además, instó a los líderes del bloque Escudo de Las Américas a actuar con efectividad en Haití, señalando la inoperancia de misiones multinacionales anteriores.
El presidente de la FNP también expresó su preocupación por la participación de empresas privadas de seguridad internacional en Haití, advirtiendo que sus enfoques podrían abrir vías de entendimiento con grupos armados, lo que afectaría los futuros procesos políticos en el país. Castillo mencionó que hay gestiones para incluir fuerzas militares de naciones con mayoría musulmana en las misiones de pacificación, así como financiamiento externo.
En el ámbito interno, Castillo hizo un llamado a los actores mediáticos y políticos dominicanos para que eviten respaldar intervenciones militares en Haití, responder a provocaciones en territorio nacional y validar de manera acrítica los informes de organismos internacionales y ONGs. Según él, es crucial analizar la crisis en el contexto geopolítico del Gran Caribe.
El dirigente advirtió que un aumento de la inestabilidad en la isla de Santo Domingo podría ser aprovechado por gobiernos de la región que enfrentan presiones internacionales, lo que podría propagar el conflicto a nivel continental. Castillo concluyó enfatizando que su partido representa los intereses de aquellos que buscan construir una gran nación.

