El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, aseguró este domingo que no permitirá que «intereses narcoterroristas» destruyan la democracia del país, en respuesta al apoyo del secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, frente a quienes exigen su renuncia. Hegseth expresó en X que el Departamento de Guerra y la Coalición Contra el Cartel de las Américas rechazan los intentos de derrocar al gobierno legítimo de Paz.
Paz, en la misma red social, afirmó que «Bolivia defiende su democracia con instituciones, con diálogo y con el respaldo de su pueblo». Además, destacó que su Gobierno atenderá «los reclamos justos», pero no permitirá que los intereses narcoterroristas desestabilicen la democracia boliviana.
Protestas y bloqueos en Bolivia
Los bloqueos de carreteras, que comenzaron el 6 de mayo, son impulsados por campesinos de La Paz, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del expresidente Evo Morales, quienes exigen la renuncia de Paz sin opción de diálogo. Estas acciones han provocado escasez de alimentos, combustibles, medicamentos y oxígeno medicinal en los centros de salud.
Recientemente, el Parlamento aprobó una ley que reglamenta los estados de excepción y permite la intervención de las Fuerzas Armadas en casos de «conmoción interna» cuando la Policía sea rebasada. Esta ley aún debe ser promulgada por el presidente Paz.
Paz tiene la responsabilidad de decidir si dictará la medida, que según la Constitución debe ser aprobada posteriormente por el Legislativo. El sábado, convocó a los dirigentes campesinos y obreros al diálogo, instándoles a no dejarse manipular por Morales, a quien acusó de financiar las protestas con dinero ilícito del narcotráfico.
El presidente también señaló que Morales busca eludir a la Justicia, ya que enfrenta acusaciones de trata agravada de personas por su presunta relación con una menor de edad. Un tribunal en la región de Tarija emitió una nueva orden de aprehensión contra el exmandatario, quien se encuentra en el Trópico de Cochabamba, protegido por sus seguidores.
Las protestas han dejado un saldo de siete personas fallecidas por falta de atención médica oportuna debido a los bloqueos, así como tres muertes en enfrentamientos, incluyendo un manifestante que recibió un disparo durante un operativo de desbloqueo, según la Defensoría del Pueblo.

