Un pasajero del vuelo DAL1822 de Delta Air Lines, que cubría la ruta entre el Aeropuerto Internacional del Cibao y el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy en Nueva York, relató el drama vivido durante el regreso a Santiago. Anthony Córdova, quien viajaba con su esposa e hijas, compartió su experiencia en El Show del Mediodía tras el incidente ocurrido el miércoles.
El vuelo, que estaba programado para salir a la 1:30 de la tarde, se retrasó y despegó alrededor de las 2:35. Córdova indicó que todo transcurría normalmente hasta que, aproximadamente una hora y media después, se perdió la señal de la televisión interna del avión. Fue entonces cuando un azafato anunció que había un olor en la parte trasera que estaba afectando a los pasajeros, lo que obligó a regresar a Santiago.
El empresario cuestionó por qué no se desvió el avión hacia Miami o alguna isla cercana en lugar de regresar. “Ya estamos hablando que el tú devolverte por un caso de emergencia, entonces ahí empieza la incógnita”, expresó Córdova, quien intentó mantener la calma frente a su familia en medio del desespero generalizado.
El piloto informó que descenderían diez mil pies más rápido de lo normal, lo que generó una sensación de excitación y turbulencias. Córdova agradeció que el incidente ocurriera durante el día, lo que le permitió observar el mar y el entorno. También se mostró insatisfecho porque el avión no aterrizó en Puerto Plata, que consideraba un destino más cercano.
Una vez en Santiago, el equipo de emergencia, incluyendo camiones de bomberos y ambulancias, estuvo presente para atender a los pasajeros. Córdova mencionó que, debido a compromisos pendientes en Nueva York, regresaron horas más tarde en otro avión, en el que también viajaba parte de la tripulación.
El pasajero reveló que 17 miembros de la tripulación tuvieron que ser internados en clínicas privadas de Santiago tras el incidente. Además, comentó que alguien le había informado que el piloto había sido advertido sobre el olor antes del vuelo, pero no tomó medidas al respecto.
Hasta el momento, se desconoce el origen del olor que causó la emergencia. Durante el trayecto, varios pasajeros experimentaron síntomas como ansiedad, pánico, mareos y dificultades respiratorias leves, lo que llevó a activar los protocolos de emergencia en el aeropuerto.
Los equipos de emergencia y salud actuaron rápidamente para brindar asistencia y evaluación médica a los pasajeros afectados tras el aterrizaje del avión.

