El papa León XIV advirtió sobre los peligros de la Inteligencia Artificial durante su visita a Camerún.
En un discurso en la Universidad Católica de África Central, el pontífice destacó que esta tecnología podría provocar una «sustitución progresiva de la realidad» y generar conflictos, miedos y violencia.
El papa llegó a la universidad tras celebrar una misa en Duala, donde fue recibido con entusiasmo por estudiantes y jóvenes.
En su discurso, enfatizó la importancia de la universidad como un espacio de amistad y cooperación, así como de reflexión en tiempos de individualismo y superficialidad.
León XIV instó a los jóvenes católicos africanos a no temer a las innovaciones. Resaltó que las universidades deben formar a pioneros de un nuevo humanismo en el contexto de la revolución digital.
Críticas a la Inteligencia Artificial
El papa abordó la influencia creciente de la Inteligencia Artificial en la sociedad. Criticó cómo estos sistemas organizan de manera invasiva nuestros entornos mentales y sociales, y subrayó la necesidad de una formación humanística en las universidades.
Según el pontífice, el desafío que representan estos sistemas es más profundo de lo que parece.
No solo se trata de nuevas tecnologías, sino de una transformación en la relación con la realidad.
León XIV advirtió que en entornos digitales, la interacción se optimiza al punto de volver superfluo el encuentro real, lo que puede llevar a una atrofia en la capacidad de discernimiento humano.
Responsabilidad de las universidades
El papa destacó que las universidades católicas tienen un deber fundamental de preparar a los futuros líderes y profesionales.
Deben enseñarles a actuar con integridad y a inscribir sus acciones en una ética al servicio del bien común.
Además, instó a los estudiantes a convertirse en constructores de un futuro más justo y humano. También animó a los profesores a ser modelos de justicia, equidad y responsabilidad.
El pontífice concluyó su visita a Camerún con una misa en el aeropuerto y se trasladará a Angola.
Su mensaje resuena en un momento crítico, donde la tecnología y la ética deben coexistir para un desarrollo sostenible y humano.

