Cientos de panameños permanecen en plazas y parques tras el sismo de magnitud 7.7 que colapsó sus viviendas el pasado viernes. Muchos temen regresar a sus hogares debido a su estado y a las réplicas del sismo, mientras esperan ayuda.
Gloria Gutiérrez, de 67 años, se encuentra en el parque de Chitré, a 250 kilómetros al suroeste de Ciudad de Panamá, donde ha pasado la noche en una silla plegable. El terremoto dejó una treintena de heridos y causó daños en viviendas, escuelas, hospitales y otras infraestructuras en el país, que cuenta con unos 4.5 millones de habitantes.
Daños en las provincias afectadas
Las provincias de Herrera, Los Santos, Coclé y Veraguas son las más afectadas. En Chitré, decenas de casas han sufrido daños significativos, con techos y paredes derrumbadas, y el suministro eléctrico sigue interrumpido.
En el parque de Chitré, varios vecinos duermen en colchones, mientras que otros intentan descansar en sillas. Javier Jiménez, un jubilado de 68 años, ha tenido que dormir en un colegio local debido a que su vivienda está inhabilitada. «Nosotros no podemos habitar esto», afirmó mientras mostraba los escombros en la entrada de su casa.
A pesar de la magnitud del sismo, la subdirectora de Protección Civil, Malitzie Rivera, indicó que hasta el momento «no se reportan víctimas fatales». Las autoridades continúan evaluando los daños, y varias comunidades han quedado incomunicadas debido a las carreteras agrietadas.
Estado de emergencia y ayuda internacional
El gobierno del presidente José Raúl Mulino decretó el estado de emergencia para agilizar la gestión de ayuda humanitaria, que podría alcanzar hasta 100 millones de dólares. El ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, destacó que esta medida permitirá activar rápidamente la asistencia necesaria.
La ayuda ha comenzado a llegar, aunque de manera limitada. Estados Unidos envió este sábado agua embotellada, comida enlatada y leche evaporada, además de personal especializado en desastres. Esta asistencia fue anunciada por el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio.
En Ciudad de Panamá, donde los sismos son poco frecuentes, el temblor se sintió con gran intensidad, lo que llevó a miles de personas a desalojar los rascacielos. Las operaciones en el aeropuerto de Tocumen fueron suspendidas temporalmente, aunque el canal de Panamá continuó operando con normalidad.
El ministro de Economía, Felipe Chapman, aseguró que «el país no se va a detener» a pesar de los desafíos que enfrenta tras el terremoto.

