Panamá se ofreció como sede para un posible diálogo entre Estados Unidos y Cuba, tras la aprobación de una resolución en la Asamblea General de la ONU que pide el fin del embargo estadounidense a la isla. El ministro de Relaciones Exteriores panameño, Javier Martínez-Acha Vásquez, expresó que «quizás una posición neutral podría permitir avanzar» en las relaciones entre ambos países.
La propuesta de Panamá fue presentada durante la sesión de la ONU, donde se defendió el diálogo como una herramienta para superar diferencias y fomentar la cooperación internacional. La resolución que solicita el levantamiento del embargo fue aprobada con **130 votos a favor**, **17 en contra** y **25 abstenciones**.
Propuesta de diálogo
El canciller panameño destacó que su país, con su tradición de entendimiento, podría servir como un espacio propicio para estas conversaciones. «Si ambos países lo desean, deben estar dispuestos a conversar», afirmó durante la visita oficial a Panamá del canciller alemán, Johann Wadephul.
Además de ofrecer su territorio para el diálogo, Panamá instó a las autoridades cubanas a fortalecer la institucionalidad democrática en la isla. También se hizo un llamado a garantizar el respeto de los derechos humanos y la participación ciudadana en Cuba.
La iniciativa de Panamá se enmarca en un contexto de tensiones históricas entre Estados Unidos y Cuba, donde el embargo ha sido un tema central de debate internacional. La oferta de diálogo busca abrir un camino hacia una posible distensión entre ambas naciones.
Con esta propuesta, Panamá reafirma su compromiso con la diplomacia y la búsqueda de soluciones pacíficas a conflictos internacionales, destacando su papel como mediador en la región.

