El defensor del pueblo, Pablo Ulloa, exigió un control efectivo en las cárceles del país para evitar que se dirijan delitos desde estos recintos y llamó a los prófugos a entregarse a las autoridades. Ulloa subrayó que es inaceptable que una familia viva amenazada por alguien que está bajo custodia del Estado.
El defensor del pueblo enfatizó que la «mano dura» implica impedir las comunicaciones ilícitas, cerrar el paso a las armas y someter a quienes faciliten operaciones criminales, sin importar su rango o posición. Además, propuso reforzar la inteligencia penitenciaria y seguir el rastro del dinero para alcanzar a los cabecillas y sus redes de complicidad.
Ulloa advirtió que si las investigaciones solo llegan hasta el último ejecutor y no a quienes ordenan y financian el delito, la amenaza se mantendrá. En este sentido, instó a las personas prófugas a entregarse por las vías institucionales, acompañadas de sus abogados, y a no poner en peligro otras vidas.
Asimismo, Ulloa reconoció el hartazgo de la ciudadanía y reclamó protección y atención para las víctimas. «Las familias merecen vivir sin miedo», afirmó, añadiendo que la firmeza del Estado se demuestra con cárceles bajo control y con investigaciones que lleguen hasta los cabecillas.
Finalmente, Ulloa destacó la importancia de una justicia que cumpla con sus sentencias para garantizar la seguridad y el bienestar de la población. La situación actual demanda acciones concretas y efectivas para restaurar la confianza en el sistema de justicia.

