El Buró Político del Partido Comunista del Trabajo (PCT) y el partido Frente Amplio han expresado su firme condena a lo que consideran una escalada de agresiones e injerencias del gobierno de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela. Ambas organizaciones advierten que estas acciones constituyen una grave violación del derecho internacional y de la soberanía de los pueblos.
Los partidos coinciden en que los ataques militares, el asedio económico y las amenazas políticas contra Venezuela son mecanismos de presión imperialista diseñados para desestabilizar un país que busca un desarrollo independiente. Según su análisis, estas acciones amenazan la estabilidad regional y la paz en América Latina, afectando directamente a la población civil.
El PCT ha declarado que la soberanía venezolana representa una “frontera de dignidad para toda América Latina” y ha instado al pueblo dominicano a mantenerse alerta y a rechazar activamente cualquier intento de intervención extranjera, recordando la historia de lucha común contra las injerencias en la región.
Por su parte, el Frente Amplio ha afirmado que ningún Estado tiene derecho a imponer su agenda política, económica o militar sobre otro país. Estas acciones, según su presidenta María Teresa Cabrera, contradicen la Carta de las Naciones Unidas y los principios de convivencia pacífica entre naciones. Cabrera ha reiterado que la paz, el diálogo y la diplomacia deben ser la única vía legítima para resolver conflictos.
Ambas organizaciones han convocado a las fuerzas democráticas, sociales y populares del país a expresar solidaridad con el pueblo venezolano y a exigir el cese inmediato de toda acción militar o intervencionista contra Venezuela. Reafirmaron su compromiso con la autodeterminación, la justicia social y la unidad de los pueblos latinoamericanos.
