La República Dominicana enfrenta un grave problema de sobrepoblación carcelaria, con 53,877 órdenes de arresto emitidas por la Policía Nacional, que superan con creces la capacidad de las principales cárceles del país. La Penitenciaría Nacional de La Victoria, diseñada para albergar entre 2,000 y 2,103 internos, actualmente tiene más de 9,000 internos y está en proceso de transición hacia Las Parras.
Las órdenes de arresto corresponden a individuos prófugos por delitos como violencia intrafamiliar, robos, agresiones físicas y homicidios. Este alto número contrasta con la infraestructura penitenciaria, que muestra un déficit crítico en su capacidad de alojamiento.
Capacidades de las cárceles
El complejo de Najayo tiene una capacidad total de 1,652 plazas, con 1,137 espacios para hombres y 515 para mujeres. Por otro lado, el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Las Parras, que está en funcionamiento parcial, tiene una capacidad proyectada de entre 7,000 y 8,800 internos, con aproximadamente 4,800 plazas habilitadas en sus primeras etapas.
Sumando la capacidad de La Victoria, Najayo y Las Parras, el sistema penitenciario dominicano alcanza apenas 12,555 espacios. A pesar de esto, La Victoria presenta una sobrecarga de más de 6,000 internos, lo que significa que la capacidad total de las cárceles no llega ni a la mitad de las órdenes de arresto pendientes.
Las instalaciones actuales no cuentan con la capacidad física necesaria para albergar a todos los ciudadanos requeridos por los tribunales, lo que plantea serios desafíos para el sistema de justicia en el país. La situación exige una revisión urgente de las políticas penitenciarias para abordar este déficit crítico.

