El Consejo de Seguridad de la ONU renovó el miércoles el embargo de armas a Haití y las sanciones a individuos responsables de la violencia en el país. La resolución, presentada por Estados Unidos y Panamá, fue adoptada con 14 votos a favor y una abstención de Rusia, extendiendo las medidas aprobadas hace cuatro años.
En 2022, el Consejo impuso sanciones a líderes de pandillas haitianas, que luego se ampliaron hasta convertirse en un embargo total de armas, exceptuando las ventas destinadas a las fuerzas de seguridad del gobierno. Este nuevo texto expresa una preocupación por las malversaciones y abusos de confianza que afectan la paz y la estabilidad en Haití.
Haití, considerado el país más pobre de las Américas, enfrenta una crisis política, económica y de seguridad que se ha intensificado en los últimos años debido a la violencia de bandas criminales, que incluyen asesinatos, secuestros y reclutamiento de menores. A pesar del embargo, se estima que hay cientos de miles de armas en circulación, incluyendo fusiles semiautomáticos de guerra.
La ONU ha señalado que el embargo se elude principalmente a través del tráfico de armas desde Estados Unidos, aprovechando la debilidad de los controles aduaneros en la región. Sun Lei, representante permanente adjunto de China ante la ONU, instó a los Estados miembros a tomar medidas decisivas para combatir el tráfico de armas hacia Haití.
Por otro lado, las autoridades haitianas anunciaron el aplazamiento de las primeras etapas del proceso electoral, lo que retrasa las elecciones presidenciales y legislativas que estaban programadas para el 13 de diciembre. Esta situación agrava aún más la inestabilidad en el país, que ya enfrenta múltiples desafíos en su camino hacia la recuperación.

