El brote de ébola declarado hace una semana en el este de la República Democrática del Congo (RDC) podría agravar la crisis humanitaria existente en la región, advirtió el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de las Naciones Unidas. David Stevenson, director del PMA en la RDC, destacó que sin una respuesta rápida y coordinada, la situación podría transformarse en una emergencia humanitaria incontrolable.
Este brote se produce en una zona de «extrema vulnerabilidad» y conflicto, donde casi diez millones de personas enfrentan niveles de emergencia. El PMA está intensificando su respuesta de emergencia en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS), especialmente en Bunia, la capital de la provincia de Ituri, epicentro de la epidemia.
Hasta el momento, se han enviado 46 toneladas de suministros a diferentes comunidades en la región. Sin embargo, Stevenson subrayó la necesidad urgente de 23 millones de dólares (19,8 millones de euros) para ampliar las operaciones logísticas y de asistencia humanitaria a más de 146,000 personas en Ituri durante los próximos tres meses.
La contención del ébola requiere no solo tratamiento, sino también acceso a alimentos y logística para que los equipos de salud actúen rápidamente. Esto incluye a pacientes, personas en contacto aislado y otros grupos vulnerables que necesitan apoyo inmediato.
El tiempo para contener este brote es limitado, y la respuesta debe ser inmediata y a gran escala en salud, logística y asistencia alimentaria para prevenir consecuencias más graves en la RDC y la región. El brote, que se declaró el 15 de octubre en Ituri, corresponde a la cepa Bundibugyo del ébola, con una tasa de letalidad entre el 30% y el 50% y sin vacuna autorizada o tratamiento específico.
Fuera de la RDC, Uganda ha confirmado dos casos importados en Kampala, uno de los cuales resultó en la muerte del paciente. Además, Sudán del Sur está realizando pruebas adicionales para confirmar un caso sospechoso reportado en Ecuatoria Occidental, cerca de la frontera congoleña.
La OMS declaró el brote como «emergencia de salud pública de importancia internacional», aunque el riesgo global de epidemia se considera «bajo». El virus del ébola se transmite por contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados, causando fiebre hemorrágica grave y otros síntomas críticos.

