El secretario ejecutivo de la ONU para el Cambio Climático, Simon Stiell, instó este lunes a acelerar la lucha global contra el calentamiento terrestre durante la apertura de la Conferencia de Bonn sobre el Cambio Climático, un evento previo a la COP31 que se llevará a cabo en noviembre en Antalya, Turquía.
Stiell enfatizó que es urgente actuar y que no hay tiempo para reabrir debates o renegociar compromisos ya establecidos, subrayando las frustraciones de aquellos que no están beneficiándose de las acciones climáticas actuales. “Estamos siendo testigos de la necesidad imperiosa de acelerar”, afirmó.
El secretario de la ONU advirtió que el mundo enfrenta una crisis crítica, donde “el calor mortal mata a miles de personas en un solo día” y los efectos de El Niño, exacerbados por la crisis climática, anticipan más daños y crisis inflacionarias. Además, mencionó que la guerra en Oriente Medio está afectando gravemente las economías globales.
Stiell atribuyó parte de esta crisis a la guerra en Oriente Medio, que ha generado una crisis de precios en los combustibles fósiles, lo que está “asfixiando a las economías”. A pesar de esto, destacó el esfuerzo de quienes trabajan en la lucha contra el cambio climático.
El secretario ejecutivo también hizo hincapié en la importancia de avanzar en el establecimiento del “objetivo global de adaptación” y en los “indicadores de adaptación de Belém”, así como en el desarrollo de un mecanismo de transición justa que apoye a todos los países en la protección de sus ciudadanos.
Además, Stiell solicitó un progreso significativo en el programa de financiación climática y en el Fondo de Adaptación. “La gente de todo el mundo necesita que este proceso siga dando resultados, y a un ritmo y una escala cada vez mayores”, expresó, instando a actuar con mayor rapidez en foros como la COP31.
El secretario advirtió que continuar dependiendo de los combustibles fósiles implica seguir “importando inflación e inestabilidad económica”. También señaló que dejar a las economías y comunidades vulnerables a desastres climáticos representa un golpe devastador para la prosperidad global.
Finalmente, Stiell reiteró la necesidad de “ir más allá, más rápido” para cumplir con las obligaciones del Acuerdo de París, que busca limitar el calentamiento global a muy por debajo de 2 ºC en comparación con los niveles preindustriales.

