Una intensa ola de calor afectará esta semana a más de 130 millones de personas en el centro y este de Estados Unidos, desde las Grandes Llanuras hasta los Grandes Lagos, según el Servicio Meteorológico Nacional. Las alertas por calor extremo se han emitido debido a las altas temperaturas y niveles de humedad que se prevén en los próximos días.
Los meteorólogos anticipan que las temperaturas superarán los 38 grados Celsius en varias zonas, con una sensación térmica que alcanzará entre 40 y 43 grados, e incluso hasta 46 grados Celsius en algunos lugares. Este fenómeno se extenderá hasta el próximo fin de semana, justo antes del feriado del 4 de julio.
Las principales ciudades que sentirán con mayor intensidad esta ola de calor incluyen Nueva York, Filadelfia, Washington, Baltimore, Chicago, Indianápolis, Detroit, San Luis, Dallas, Little Rock y Memphis. Durante este período, se espera que muchas de estas ciudades registren las temperaturas más altas del año.
El meteorólogo Bryan Putnam advirtió que algunas localidades podrían establecer récords de temperatura a finales de la semana. Las temperaturas oscilarán entre los 30 y 40 grados Celsius, y la elevada humedad incrementará la sensación térmica, afectando a toda la población.
Putnam destacó que el calor extremo no solo impacta a grupos vulnerables, como ancianos o niños, sino que puede afectar a cualquier persona, especialmente a quienes permanezcan al aire libre durante el fin de semana festivo. Las temperaturas nocturnas también se mantendrán elevadas, entre 21 y 30 grados Celsius, lo que dificultará el alivio para quienes no tienen aire acondicionado.
Un sistema de alta presión, conocido como «cúpula de calor», es el responsable del aumento de las temperaturas y la reducción de las probabilidades de lluvia en gran parte del este del país. Mientras tanto, el oeste de Estados Unidos enfrenta condiciones críticas por incendios forestales, favorecidos por el calor, fuertes vientos y baja humedad.
El Servicio Meteorológico Nacional también reportó que el domingo, tres bomberos perdieron la vida y otros dos resultaron heridos en la lucha contra incendios forestales en la frontera entre Colorado y Utah, donde las condiciones extremas han dificultado las labores de contención.
Las autoridades han recomendado limitar las actividades al aire libre durante las horas de mayor calor, mantenerse hidratado y buscar refugio en lugares con aire acondicionado para minimizar el riesgo de enfermedades relacionadas con las altas temperaturas.

