El director general de la Oficina Gubernamental de Tecnologías de la Información y Comunicación (Ogtic), Edgar Batista, destacó la promulgación del Decreto 787-26 como un avance crucial para la gobernanza de la inteligencia artificial en la República Dominicana, al establecer un Código de Ética para su uso en los servicios públicos.
Batista enfatizó que este instrumento representa un paso hacia un modelo de gobernanza digital donde la innovación tecnológica tiene como objetivo principal servir a las personas. Esta iniciativa fue impulsada por el presidente Luis Abinader, en colaboración con la Ogtic y la Dirección General de Ética e Integridad Gubernamental (Digeig), con el apoyo de la Alianza para el Gobierno Abierto (OGP).
Reglas claras y salvaguardas
El Código de Ética establece reglas claras y límites para asegurar un uso responsable, seguro, ético y transparente de la inteligencia artificial en el Estado. Batista subrayó que no se trata solo de incorporar nuevas tecnologías en la administración pública, sino de garantizar que su implementación respete los derechos fundamentales y proteja la privacidad de los ciudadanos.
El director de Ogtic reiteró que la inteligencia artificial debe contribuir a la construcción de un Estado más eficiente, transparente y cercano a la población. Esta normativa coloca al país a la vanguardia regional en gobernanza tecnológica centrada en los derechos humanos.
Disposiciones destacadas
Entre las disposiciones más relevantes del Código de Ética se encuentran las Evaluaciones de Impacto Ético y de Derechos (EIED), los usos estrictamente prohibidos, la transparencia algorítmica y el derecho a la revisión, así como la protección reforzada para la infancia. Además, se incluyen aspectos sobre la soberanía digital y criterios de contratación.
La normativa prohíbe de forma absoluta prácticas como la vigilancia masiva indiscriminada y el perfilamiento criminal predictivo, lo que refuerza el compromiso del Estado con la ética en el uso de la inteligencia artificial.

