Un grupo de comunicadores ha señalado las «bondades» del nuevo «paquetazo fiscal» del gobierno del PRM-Abinader, que busca recaudar alrededor de RD$90,000 millones debido al impacto de la guerra entre EE.UU., Israel e Irán. Este paquete ha sido criticado por su enfoque en las clases medias y pobres, quienes serán los más afectados por las medidas implementadas.
El ministro de Hacienda presentó estas medidas como «alivios necesarios y sacrificios justificados», pero la realidad muestra un incremento en los precios de los combustibles durante tres meses consecutivos, además de un aumento en los boletos aéreos. La crítica se centra en que el gobierno intenta mitigar una crisis que, en gran parte, es consecuencia del despilfarro de recursos públicos.
La deuda externa ha alcanzado más de 82 mil millones de dólares, lo que genera el pago de intereses por cientos de millones. Además, se han incrementado los gastos corrientes, incluyendo pensiones solidarias y publicidad gubernamental, mientras que la inversión en infraestructura ha caído a un escaso 2.1% del PIB.
El gobierno ha propuesto una «austeridad» ficticia que afecta a los sectores más vulnerables, con un recorte de RD$30 a 40,000 millones que se traduce en más carga fiscal para las clases medias y bajas. Las pequeñas y medianas empresas seguirán pagando el anticipo fiscal, mientras que las micros empresas se beneficiarán de su eliminación.
Además, se prevé un aumento de impuestos para los trabajadores independientes y un incremento del 15% en los alquileres de bienes muebles e inmuebles, lo que podría fomentar la economía informal. Sin embargo, no se aborda la necesidad de combatir la evasión fiscal, que se estima en más de 700 mil millones de pesos anualmente.
El gobierno se vio obligado a retirar dos propuestas de reformas fiscales tras la reacción de la población frente a medidas anteriores en 2022 y 2024. La oposición política y organizaciones de la sociedad civil han sido convocadas a rechazar este nuevo paquetazo fiscal de manera cívica y pacífica.
Se hace un llamado al gobierno para que enfrente la evasión fiscal y realice ajustes reales en sus gastos, evitando derroches en áreas populistas y clientelistas, para que el país pueda enfrentar adecuadamente el impacto de la crisis internacional.

