El 3 de enero de 1990, Manuel Antonio Noriega, líder de Panamá, se rindió ante las fuerzas armadas de Estados Unidos, marcando un hito en la historia de las intervenciones militares en América Latina. Este evento guarda similitudes notables con la situación actual de Nicolás Maduro en Venezuela, quien también ha desafiado a Estados Unidos.
A finales de 1989, durante la presidencia de George H.W. Bush, se llevó a cabo la Operación Causa Justa, que resultó en la invasión de Panamá. En un giro irónico, el presidente Donald Trump lanzó a finales de 2025 la Operación Lanza del Sur, movilizando artillería pesada en las costas venezolanas con intenciones similares.
Noriega, al igual que Maduro, retó a Estados Unidos a actuar en su contra. Su imagen blandiendo un machete durante un discurso se convirtió en un símbolo de desafío. Finalmente, tras semanas de resistencia, Noriega se rindió y fue llevado a juicio en Estados Unidos, enfrentando cargos por narcotráfico.
La historia parece repetirse, con ambos líderes enfrentando la presión de una potencia extranjera en contextos políticos y sociales complejos. Las coincidencias entre estos dos episodios resaltan los desafíos que enfrentan los líderes latinoamericanos en su relación con Estados Unidos.
