El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, anunció un toque de queda que estará vigente entre el 1 y el 10 de noviembre en cinco provincias del país, con el objetivo de realizar operaciones contra el crimen organizado. Las provincias afectadas son Guayas, Manabí, Los Ríos, Esmeraldas y El Oro, según confirmó el ministro del Interior, John Reimberg.
Reimberg explicó que estas operaciones son necesarias para llevar a cabo acciones sin daños colaterales, tras un operativo reciente que resultó en la detención de cuatro supuestos cabecillas de los Comandos de la Frontera, un grupo disidente de las FARC. El toque de queda se implementa en provincias clave para las organizaciones criminales que intentan exportar droga.
Aún no se han especificado las horas en las que se restringirá la circulación, pero el ministro mencionó que hay «bastantes objetivos» a capturar durante este periodo. Operaciones similares en el pasado han mostrado resultados favorables, según el funcionario.
Este será el cuarto toque de queda aplicado en Ecuador en lo que va del año. El último se llevó a cabo entre el 17 y el 30 de septiembre, con restricciones de circulación de 00:00 a 5:00 horas locales en las mismas provincias.
Noboa destacó que durante el toque de queda anterior se registró un 40 % menos de delitos y se reportaron las semanas con menos homicidios del año. Estas medidas forman parte de la estrategia del mandatario para enfrentar la creciente violencia en el país.
A pesar de estas acciones, Ecuador cerró el año 2025 con un récord de 9.283 homicidios, lo que lo posiciona como uno de los países más violentos de Latinoamérica. La situación ha llevado al gobierno a declarar estados de excepción y a implementar toques de queda en las provincias con mayores índices de criminalidad.

