Nicaragüenses exiliados en Costa Rica conmemoraron el octavo aniversario de la ‘Masacre del Día de las Madres’, que ocurrió el 30 de mayo de 2018, cuando una marcha opositora en Managua fue atacada, dejando quince muertos en la capital y otros cuatro en diferentes ciudades del país. La actividad se llevó a cabo en la iglesia San Francisco de Asís, en Goicoechea, San José.
La conmemoración fue organizada por la Asociación Madres de Abril (AMA) y el Grupo de Reflexión de Excarcelados Políticos (GREX). Durante la misa, los asistentes elevaron plegarias por justicia en memoria de las víctimas de la represión. Candelaria Díaz, madre del activista Carlos Manuel Díaz, quien fue asesinado en la marcha, expresó que las familias continúan exigiendo justicia por los hechos de aquel día.
«Lo que seguimos pidiendo es justicia. Justicia porque ahí eran unos jóvenes con un futuro por delante», afirmó Díaz. Por su parte, Azucena López, representante de la Asociación Madres de Abril, subrayó que la fecha es un recordatorio del dolor causado por la violencia de 2018, enfatizando que no celebran el Día de las Madres, sino que conmemoran la pérdida de sus hijos.
López reiteró el compromiso de la organización por exigir justicia y poner fin a la impunidad por los crímenes cometidos. «Las Madres de Abril seguimos exigiendo justicia. Esa es la esperanza que tenemos», añadió, refiriéndose a los hijos asesinados, desaparecidos y encarcelados.
Durante la homilía, el sacerdote Daniel Antonio Monge expresó su solidaridad con los nicaragüenses en el exilio y destacó la difícil situación que enfrenta Nicaragua, que impide alcanzar la armonía social. «No podemos dejar de pensar en esta familia vecina», afirmó el religioso.
Después de la misa, los asistentes participaron en una actividad cultural que incluyó bailes folclóricos nicaragüenses y mensajes de solidaridad de figuras del exilio. Este acto se dedicó a preservar la memoria de quienes perdieron la vida durante las protestas de 2018.
El 30 de mayo de 2018, una multitudinaria marcha opositora fue atacada a tiros, lo que se recuerda como la ‘Masacre del Día de las Madres’. En total, 15 nicaragüenses murieron en Managua y otros cuatro en diferentes ciudades, marcando uno de los episodios más sangrientos de la crisis sociopolítica que comenzó en abril de 2018.
Nicaragua ha estado en crisis política y social desde entonces, con protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega, quien ha sido señalado por organismos de derechos humanos como responsable de la represión. Desde el inicio de la crisis, miles de nicaragüenses han buscado asilo en el extranjero, incluidos opositores y defensores de derechos humanos.

