El director de la Real Academia Española (RAE), Santiago Muñoz Machado, afirmó que «el vocabulario crece o varía por obra de los hablantes» y que «el diccionario no prohíbe a la gente hablar como quiera». Esto lo expresó en una entrevista con EFE, coincidiendo con la publicación de la vigesimocuarta edición del Diccionario de la lengua española.
Muñoz Machado explicó que la RAE procura no incorporar palabras que son transitorias o modas pasajeras. Esta nueva edición, que se presentó en la sede de la RAE en Madrid, es la primera «nativa digital» y amplía su carácter «panhispánico», llegando doce años después de la anterior edición y en el 300 aniversario de la publicación del primer tomo del Diccionario de autoridades de la RAE.
El diccionario, que tendrá una versión en papel editada por Espasa, consta de dos tomos en tapa dura y 3.606 páginas, incluyendo 99,990 artículos y cerca de 209,000 acepciones. Muñoz Machado estima que alrededor de 5,000 son novedades, muchas de las cuales provienen del vocabulario utilizado en América.
El director de la RAE también preside la ASALE, la asociación de academias del mundo hispanohablante, que ha colaborado en la redacción de esta nueva edición, dirigida por la académica española Paz Battaner. Muñoz Machado destacó que el diccionario ha sido históricamente muy peninsular y que la apertura hacia América se está realizando de manera gradual.
Desde 2014, se habían presentado hasta nueve actualizaciones del diccionario, pero esta es la primera edición completamente renovada. Aunque Muñoz Machado considera que la manera de hablar no ha cambiado mucho en este tiempo, sí ha evolucionado el vocabulario, especialmente en áreas como la medicina, la biología y la tecnología.
El director lamentó que también esté cambiando «la calidad del lenguaje político» y del debate parlamentario en España, una situación que, según él, se extiende a América y a algunos países europeos. Desde 2019, la RAE ha incorporado la inteligencia artificial en sus procesos de trabajo a través del proyecto LEIA.
A pesar de esto, Muñoz Machado aclaró que este diccionario es «producto de la inteligencia humana» y no de la inteligencia artificial. La RAE ha cedido sus herramientas lingüísticas a grandes tecnológicas para entrenar sus modelos, y el director considera que «hasta ahora las máquinas no hablan mal».
Sobre su gestión al frente de la RAE, Muñoz Machado expresó satisfacción, aunque dejó la valoración en manos de los demás. Está dispuesto a continuar si el pleno así lo decide en las elecciones de diciembre próximo.

