El Mundial de fútbol de 2026, que se llevará a cabo del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, Canadá y México, contará con 48 equipos y 104 partidos, además de 7 millones de entradas disponibles. Esta será la primera Copa del Mundo con una cantidad tan elevada de selecciones participantes, tras la aprobación de la FIFA en marzo de 2023 para ampliar el torneo de 32 a 48 equipos.
Los equipos se dividirán en 12 grupos de cuatro selecciones cada uno, lo que representa un aumento significativo en comparación con el formato anterior. Además, se incorporará una nueva ronda de dieciseisavos de final, aumentando el número total de partidos en 40 respecto a la edición de Catar 2022.
Esta será la 23ª edición del Mundial, que se inició en 1930 en Uruguay. Brasil lidera el ranking histórico con cinco títulos, seguido de Alemania e Italia, que tienen cuatro cada uno.
La FIFA ha puesto a la venta casi siete millones de entradas, con la expectativa de superar el récord de 3,5 millones de entradas vendidas en el Mundial de 1994, que también se celebró en Estados Unidos. Los partidos se llevarán a cabo en 16 estadios repartidos entre los tres países anfitriones, el doble de los utilizados en Catar 2022 y cuatro más que en Rusia 2018.
Entre los 52 árbitros principales seleccionados para el torneo, se encuentran la estadounidense Tori Penso y la mexicana Katia García, quienes serán las dos mujeres árbitras en esta edición. Los árbitros representan a las seis confederaciones y a 50 federaciones nacionales.
El precio mínimo de una entrada para los partidos es de 60 dólares, aunque en su propuesta inicial, los organizadores se comprometieron a un precio de 21 dólares. Muchos aficionados han tenido que pagar varios cientos o incluso miles de dólares para conseguir entradas en las diferentes fases de venta.
Un caso notable en la reventa de entradas es el de un poseedor de un boleto para la final del 19 de julio, que fijó el precio en dos millones de dólares. La dotación total en premios para los 48 equipos participantes asciende a 440 millones de dólares, más del doble que en el Mundial de Catar 2022, con el equipo campeón llevándose 50 millones de dólares.

