Al menos seis niños han muerto en un brote de VIH en un hospital público de Karachi, Pakistán, según informó el Gobierno de la provincia de Sindh. Esta noticia se da una semana después de que se confirmaran 78 contagios entre menores atendidos en el hospital Kulsum Bai Valika.
El ministro provincial de Trabajo y Protección Social, Saeed Ghani, anunció en una rueda de prensa que las autoridades están colaborando con expertos médicos para abordar la crisis. El hospital, que forma parte de la Institución de Seguridad Social de los Empleados de Sindh, se encuentra en la zona industrial SITE de Karachi, la ciudad más grande del país.
El 6 de julio, el Gobierno provincial confirmó que al menos 78 niños habían sido diagnosticados con VIH en el centro. Ghani afirmó que se proporcionará tratamiento médico integral y apoyo a los menores y sus familias, asegurando que las autoridades no los dejarán solos en esta situación.
Hasta el momento, se han realizado pruebas a unas 10,500 personas en áreas cercanas al hospital como parte de la investigación epidemiológica, de las cuales 120 resultaron positivas por VIH. Sin embargo, el ministro aclaró que no todos los casos positivos están directamente relacionados con el hospital.
Como resultado de un informe preliminar, las autoridades provinciales suspendieron a 37 empleados del hospital. Ghani también destacó que el tratamiento de los niños afectados no ha sido interrumpido durante la investigación y que se mantiene la confidencialidad de los datos personales de los pacientes.
El caso ha llegado al Tribunal Superior de Sindh, que ha dado al Gobierno provincial un plazo de dos semanas para presentar un informe sobre el brote. Esto se debe a una demanda que alega que los niños fueron infectados por la reutilización de jeringuillas contaminadas y solicita una investigación independiente y compensaciones para los afectados.
La demanda sugiere que el número total de niños infectados podría alcanzar los 200, aunque esta cifra no ha sido confirmada por las autoridades. El Gobierno provincial ha negado que las infecciones se deban a la reutilización de jeringuillas, afirmando que el hospital utiliza material autodesactivable diseñado para un solo uso.

