La empresa Madison Square Garden (MSG), propietaria de los New York Knicks, anunció la entrega de más de 275 anillos de campeones a su personal tras una controversia relacionada con el uso de estas joyas como señuelo en una prueba de ciberseguridad. La decisión se produce después de que la organización fuera criticada por utilizar la promesa de los anillos para comprobar si sus empleados caían en un ataque de phishing.
El mes pasado, MSG envió correos electrónicos a sus empleados ofreciendo anillos de campeones como parte de una simulación para evaluar la seguridad informática de la compañía. Este método se implementó tras un ataque previo que comprometió los datos de un empleado, lo que llevó a la empresa a reforzar sus medidas de seguridad.
Un portavoz de MSG admitió que «utilizar los anillos como señuelo para captar la atención de los empleados fue un error desafortunado». Esta declaración se produjo en respuesta a las críticas que surgieron cuando algunos empleados, con años de servicio en la organización, se sintieron engañados al recibir una oferta que no estaba destinada a todos.
La controversia se intensificó porque algunos de los afectados eran trabajadores vinculados a las operaciones comerciales de los Knicks, quienes generalmente tienen acceso a la distribución de estos reconocimientos. Ante la situación, la compañía decidió compensar a los empleados con anillos y piezas de joyería, cuyo valor total supera los 3.7 millones de dólares.
Los anillos son notables por su tamaño y la cantidad de diamantes que presentan. Uno de sus aspectos más distintivos es una cubierta superior desmontable que revela una miniatura del Madison Square Garden, el icónico lugar donde los Knicks juegan como locales.
La entrega de anillos tras un campeonato no se limita a los jugadores, ya que las organizaciones suelen decidir quiénes, entre entrenadores, directivos y empleados, recibirán estas distinciones. Sin embargo, las versiones para el personal suelen ser más sencillas que las otorgadas a los jugadores.
La aclaración de MSG busca desvincular la práctica de utilizar los anillos como señuelo de la decisión final sobre quiénes recibirán las piezas conmemorativas, asegurando que la entrega de estos anillos será un reconocimiento genuino a sus contribuciones.

