La disposición del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant) que obligará el uso de cascos homologados para motoristas y pasajeros a partir del próximo 18 de mayo ha generado preocupación entre los motoconchistas, quienes temen por el costo de los equipos y el impacto que esta medida podría tener en su trabajo diario.
La normativa, que se emite en cumplimiento de la Ley 63-17, prohíbe el uso del “medio casco” y contempla operativos de fiscalización por parte de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett), que podrá retener motocicletas que no cumplan con la disposición.
Preocupaciones sobre costos y accesibilidad
Durante un recorrido realizado por El Nuevo Diario, varios motoconchistas expresaron que comprenden la intención de la medida de reforzar la seguridad vial y reducir accidentes de tránsito, aunque consideran difícil asumir el costo de los nuevos cascos certificados. “Un casco ahora oscila cerca de 1,500 pesos y se está hablando de que uno certificado costará entre 3 y 4 mil pesos”, comentó uno de los conductores.
Algunos motoristas también manifestaron inquietud por la posibilidad de que los cascos deban adquirirse en lugares específicos. “Si tenemos que usar un casco totalmente cerrado, lo podemos usar, pero queremos la facilidad de comprarlo donde deseemos y no en un lugar específico”, indicó un motorista.
Un punto muy cuestionado por los conductores es la obligación de contar con un casco certificado adicional para los pasajeros. “Dos cascos certificados serían casi ocho mil pesos. ¿Quién va a sacar ese dinero?”, expresó un motoconchista durante la encuesta.
Impacto en el trabajo diario
Otros señalaron que algunos pasajeros podrían negarse a utilizar cascos compartidos, especialmente en el caso de mujeres. “Hay pasajeros que no quieren ponerse casco, y eso puede afectar el trabajo de uno”, sostuvo otro conductor.
Asimismo, algunos entrevistados consideraron que la imagen de dos personas con cascos cerrados en una motocicleta podría generar desconfianza en horas de la noche. Los motoconchistas explicaron que sus ingresos diarios varían considerablemente dependiendo de la jornada y del movimiento de pasajeros.
“Hay días que uno se busca mil pesos, mil quinientos o dos mil, dependiendo cómo esté la calle”, expresó uno de ellos. Otro aseguró que algunos motoristas con clientela fija logran ingresos mayores, aunque señaló que no es la realidad de todos.
No obstante, otros insistieron en que las autoridades deben tomar en cuenta la situación económica del sector y buscar alternativas que faciliten el cumplimiento de la disposición.

