El uso de motocicletas en República Dominicana ha aumentado considerablemente, lo que ha llevado a un incremento en los accidentes y la violencia en las calles. Entre el 60% y el 70% de las muertes anuales por tránsito involucran a motociclistas, quienes representan más de la mitad del parque vehicular del país, con más de 3.8 millones de motos registradas y un millón más circulando sin papeles.
Los accidentes no solo resultan en lesiones, sino que frecuentemente derivan en agresiones por parte de los motoristas. Un caso notable fue el de un chófer de moto-concho, apodado “Negro Malo”, quien agredió a un conductor de autobús escolar tras un leve impacto, un incidente que fue grabado en video y que pone de manifiesto la falta de educación vial y de control emocional en algunos motociclistas.
Impunidad y necesidad de regulación
El agresor, que ahora busca clemencia en el tribunal, representa un claro ejemplo de la impunidad que ha prevalecido entre los motociclistas. Se argumenta que el Estado debe implementar sanciones ejemplares para desincentivar este comportamiento violento y prevenir más muertes y heridos en las calles.
Además, se destaca que la falta de aplicación de las leyes ha llevado a un comportamiento anárquico entre los motociclistas. La situación actual exige que el uso de motocicletas se realice bajo un marco legal que garantice la seguridad de todos los usuarios de la vía.
El Ministerio de Interior y Policía ha anunciado operativos de fiscalización, aunque se critica que estas acciones son reactivas y no suficientes. Se plantea la necesidad de un régimen de consecuencias permanente y efectivo, que requiere un aumento significativo en el número de agentes de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT).
La implementación de tecnología avanzada, como cámaras y sensores, podría facilitar la regulación del tránsito y mejorar la seguridad vial. Sin embargo, la violencia en las calles no debe ser vista solo como un problema de tránsito, sino también como un fenómeno que abarca la violencia de género y las riñas entre ciudadanos.
El estudio de la violencia masculina en América Latina revela que este problema no solo afecta a las mujeres, sino que también se manifiesta en homicidios y crímenes entre hombres. La situación exige un enfoque multidisciplinario que involucre a diversos profesionales para abordar la epidemia de violencia que afecta a la sociedad dominicana.

