El gigante tecnológico Microsoft reportó un beneficio neto de 36.629 millones de dólares en el primer trimestre de su ejercicio fiscal 2027, lo que representa un aumento del 32 % en comparación con el año anterior. Este periodo, que finalizó el 30 de septiembre, también vio un incremento en la facturación, alcanzando 92.279 millones de dólares, un 19 % más interanual, impulsado por el crecimiento de su negocio de nube.
Los ingresos de Microsoft Cloud se elevaron a 63.900 millones de dólares, un 30 % más que en el mismo trimestre del año anterior, mientras que Azure experimentó un crecimiento del 48 %, alcanzando 33.165 millones de dólares. Estos resultados reflejan la sólida demanda de servicios en la nube, que se ha convertido en un pilar fundamental para la compañía.
El gasto de capital de Microsoft llegó a 45.200 millones de dólares, un 30 % más interanual, aunque por debajo de los 50.670 millones que esperaban los analistas. Este gasto es observado de cerca por el mercado, dado el costo asociado con la expansión de infraestructura para el desarrollo de la inteligencia artificial (IA) y la capacidad de la empresa para rentabilizar sus inversiones.
Durante este trimestre, Microsoft destinó 39.367 millones de dólares a la adquisición y construcción de instalaciones y equipos, comparado con los 19.394 millones del mismo periodo del año anterior. Esta inversión es parte de la estrategia de la empresa para fortalecer su posición en el mercado de la tecnología.
El presidente y consejero delegado de Microsoft, Satya Nadella, destacó que la compañía está ofreciendo a los clientes mayor capacidad y eficiencia de costos en su plataforma. Además, enfatizó la importancia de ayudar a las organizaciones a desarrollar y controlar sus propios sistemas de IA de manera segura.
Por su parte, la directora financiera, Amy Hood, mencionó que la compañía tuvo un «sólido comienzo» de ejercicio, con un crecimiento del 30 % en Microsoft Cloud, y aseguró que los resultados superaron las expectativas del mercado.
El beneficio neto incluyó una ganancia de 207 millones de dólares relacionada con las inversiones de Microsoft en OpenAI, en contraste con las pérdidas de 3.086 millones del año anterior. Sin considerar este efecto, el beneficio neto ajustado fue de 36.422 millones de dólares, un 18 % más interanual.
El beneficio por acción ajustado se situó en 4,89 dólares, un 18 % más que el año anterior, superando las expectativas de los analistas, que estimaban 4,73 dólares. Tras la publicación de estos resultados, las acciones de Microsoft subieron cerca de un 4 % en las operaciones posteriores al cierre de Wall Street.
En el contexto de su reestructuración, Microsoft ofreció bajas incentivadas a 60.000 empleados, lo que representa cerca de una cuarta parte de su plantilla global, tras haber realizado previamente dos rondas de reducciones mediante jubilaciones anticipadas y despidos este año.

