El Mundial de fútbol 2026 se inauguró en México, que comparte la organización del torneo con Estados Unidos y Canadá, siendo este el tercer evento mundialista que alberga el país tras las ediciones de 1970 y 1986. La aficionada Ingrid Orozco expresó su emoción, mientras que Gustavo Ramírez, de 19 años, destacó lo extraordinario de tener nuevamente un Mundial en su país.
El torneo llega en medio de controversias, como el alto costo de los boletos y la negativa de visados para Estados Unidos, además de la guerra en Oriente Medio que obligó a Irán a trasladar su campo base de Arizona a Tijuana. En la competición, equipos como España, Portugal y Francia buscarán superar a Argentina, actual campeona, liderada por Lionel Messi.
Ceremonia inaugural y ambiente
Durante la ceremonia de apertura, el tenor italiano Andrea Bocelli interpretará el himno oficial titulado «DNA», mientras que Shakira presentará su nueva canción «Dai Dai» junto al artista nigeriano Burna Boy. La colombiana ya había interpretado el famoso himno «Waka Waka» en 2010.
A pesar de la magnitud del evento, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum no asistirá a la inauguración, que se espera transcurra «en paz» a pesar de las protestas que han generado caos en la capital. México, con una gran afición al fútbol y el emblemático estadio Azteca, no vive la misma pasión que en sus anteriores mundiales, según algunos ciudadanos.
Víctor Flores, un repartidor de 52 años, comentó que el ambiente se siente «medio bajo» en comparación con el carnaval de 1986. Una encuesta reciente reveló que solo el 35% de los mexicanos confía en la selección nacional, que no ha pasado de cuartos de final en la historia de los Mundiales.
Protestas y reivindicaciones
Las protestas han tomado protagonismo, con pancartas pidiendo un boicot al Mundial y reclamaciones de mejoras salariales por parte de profesores. Estas manifestaciones se suman a la lucha de familiares de desaparecidos y otros colectivos, que buscan converger hacia el estadio Azteca, lo que podría complicar el acceso al evento.
El maestro Austreberto Flores afirmó que continuarán su lucha hasta obtener soluciones. Por su parte, Sheinbaum calificó las protestas de «provocación» y anunció que seguirá el torneo desde el Zócalo, donde se han instalado pantallas gigantes para que el público disfrute del evento.
Sin embargo, la presión de las manifestaciones podría afectar su presencia en el Zócalo y el desarrollo del Fan Fest, que se había planeado para la celebración del Mundial.
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