Los Mets de Nueva York han destacado a los jugadores Carson Benge, A.J. Ewing y Juan Soto como parte de su «hermandad psicópata» defensiva, tras una jugada notable en el Citi Field. El sábado, Benge robó un extrabase al jardinero de los Marlins, Kyle Stowers, chocando contra la barda y quedando tendido en la zona de seguridad. Ewing, al ver la acción, comentó a Soto que eso era de «psicópatas».
Un día después, Soto confirmó que Ewing y Benge se apodan «psicópatas» entre ellos por sus impresionantes hazañas defensivas. Para los novatos, este término es un cumplido, ya que describe a un jardinero que juega con imprudencia controlada, lanzándose y corriendo a gran velocidad, incluso chocando con las paredes.
Benge expresó su deseo de hacer todas las jugadas posibles sin preocuparse por su seguridad. “Siento que se trata de intentar hacer cada jugada, ya sea atravesando un muro o de pie con facilidad”, comentó. Hasta el miércoles, ambos jugadores, junto al receptor venezolano Luis Torrens, eran los únicos titulares saludables de los Mets con un total positivo de Outs por Encima del Promedio (OAA).
Desde su convocatoria para el Día Inaugural, Benge ha realizado atrapadas extraordinarias que parecen rutinarias, como la de Stowers. Ewing también ha brillado, robando imparables a Cole Young y J.P. Crawford, y chocando con la barda del Citi Field en una atrapada reciente, lo que llevó al narrador Howie Rose a compararlo con Lenny Dykstra.
Ewing expresó su orgullo por jugar de esa manera, reconociendo el valor de cada acción en el béisbol. “Tienes que entregarlo todo el 100% del tiempo”, afirmó. Además, bromeó sobre quién podría tener la ventaja en situaciones de la vida real, aunque se negó a dar un ejemplo específico.
En el ámbito del béisbol, Ewing es considerado el más «loco» por su tendencia a chocar contra las bardas, incluso durante las prácticas. Recientemente, mientras atrapaba elevados, corrió hacia atrás para atrapar una pelota de Bo Bichette y terminó estrellándose contra el muro, perdiendo su gorra y lentes de sol en el proceso.
“No sé por qué, pero pensé, ‘Necesito atraparla’”, recordó Ewing, reflejando su espíritu «psicópata» en el campo. Su actitud y dedicación han hecho que tanto él como Benge sean reconocidos por su estilo de juego audaz y arriesgado.
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